Comprobador de cadenas de redirección
Introduce una URL y sigue su cadena de redirecciones salto a salto — código de estado, destino y protocolo de cada paso — hasta llegar al destino final o a un error. Gratis, sin cuenta.
Siguiendo la cadena de redirecciones…
// Por qué importa
¿Qué es una cadena de redirección y por qué importa?
Una redirección le dice al navegador (o a un bot) "esto que buscas ya no está aquí, ve a esta otra URL". Hay dos tipos que importan de verdad:
301 · 308
Permanente
"Esto se ha movido para siempre." Transfiere el valor SEO acumulado a la nueva URL — lo que quieres en la inmensa mayoría de migraciones.
302 · 307
Temporal
"Esto es temporal, ya volverá." Google no transfiere el valor SEO porque asume que la URL original seguirá activa.
Una cadena aparece cuando una redirección apunta a otra redirección en vez de ir directa al destino final, en lugar de saltar directa de A a C:
Suele salir así por acumulación — migraciones de HTTP a HTTPS, cambios de estructura de URLs, o añadir WWW, cada uno con su propia redirección, sin que nadie limpie las anteriores para que apunten ya al destino definitivo.
No es solo un tecnicismo. Cada salto añade una petición HTTP completa antes de que el usuario vea contenido, lo cual es latencia real y medible. Y para buscadores y bots de IA con presupuesto de rastreo limitado, cada salto extra es una razón más para no seguir la cadena entera — en el peor caso, dejan de rastrear la página por el camino.
// Cómo aparecen
Casos típicos que causan esto
Migraciones de HTTP a HTTPS sin rematar
El servidor redirige http→https, pero la URL https además pasa por una redirección de WWW o de dominio antiguo antes de llegar a la definitiva. El usuario nunca lo nota, pero el rastreador sí hace todos los saltos.
Cambios de estructura de URLs
Al reorganizar categorías o cambiar de CMS, se crea una redirección nueva por cada URL antigua — pero apuntando a la redirección anterior en vez de al destino final, porque nadie revisó los enlaces internos ni el histórico de redirects.
Plugins o reglas de redirección acumuladas
Herramientas de gestión de redirects (muy comunes en WordPress y similares) van añadiendo reglas con el tiempo sin que nadie las audite, y es fácil acabar con una regla apuntando a otra que a su vez apunta a una tercera.
// La solución
Cómo solucionarlo
Nunca encadenes una redirección hacia otra redirección
Cada regla debe apuntar directamente al destino final, no al siguiente salto intermedio. Si tienes A→B→C, cambia A para que apunte directamente a C y elimina el salto por B.
Usa 301 para todo lo que sea permanente
Que es prácticamente todo lo que sale de una migración o reestructuración. Reserva 302/307 para casos genuinamente temporales (una promoción con fecha de caducidad, un A/B test) — un 302 en una redirección que en realidad es definitiva le manda a Google una señal equivocada sobre qué URL debe indexar.
Revisa periódicamente tus enlaces internos
Menús, footer, artículos de blog — para que apunten ya a la URL final, sin depender de que la redirección los salve. Cada enlace interno que pasa por un redirect es una oportunidad perdida de servir la página directamente.
¿Migración o reestructuración de URLs a la vista?
Las cadenas de redirección casi siempre aparecen en el mismo momento: una migración de dominio, un cambio de CMS o una reestructuración de categorías. Si tienes una en marcha (o la estás planeando), es el momento de auditar las redirecciones antes de que se acumulen.